Luis de Cristóforo - ESPIRITAS.ES

Espíritas.es
Espíritas.es
Vaya al Contenido

Luis de Cristóforo

BIOGRAFIAS
Hijo de familia espírita, nació en Buenos Aires el 29 de noviembre de 1909. Cursó sus estudios en la Universidad de Ciencias Biológicas y posteriormente se graduó como Biólogo y Kinesiólogo, profesión a la que dedicó su tiempo hasta el fin de su existencia.

De larga actuación en la Sociedad “Constancia” de Buenos Aires, ocupó los cargos de vicepresidente y secretario de Redacción de la revista del mismo nombre.

Contrajo matrimonio con Concepción Célico, también espírita y fiel compañera con quien tuvo dos hijos.

Fue fundador de la desaparecida “Agrupación Estudios Camilo Flammarión” y redactor del órgano oficial de la misma: Alifar.
Ocupó la Secretaría del “Colegio Argentino de Estudios Psíquicos” y de la “Sociedad Argentina de Parapsicología”.

Secretario General I° de la “Confederación Espírita Panamericana” en su 1° Período: 1946-1949 y Delegado de la misma en el 2° Congreso celebrado en 1949 en Río de Janeiro, Año del Pacto Áureo de la “Unificación Espírita Brasilera”.

Decano del “Instituto Neo-Pitagórico de la Argentina”. Secretario General, y luego Presidente de la “Confederación Espírita Argentina” (CEA), a la que representó en los Congresos Internacionales de la I.S.F., en Copenhague (1966) y Glasgow (1969). Presidente de la “Federación Espírita Internacional” por dos períodos (1972-1978), visitó en calidad de tal, Inglaterra.

Fue Delegado al “1° Congreso Mundial de Biología y Medicina Mundial” (1964). Como presidente de la CEA, visitó Asunción (Paraguay) y representó a la misma en Santiago de Chile en ocasión de la “2° Conferencia Regional de la CEPA”.

Al desencarnar era presidente de la Sociedad Espírita “Te Perdono” de la Plata y miembro fundador del MASDE (Movimiento al Servicio del Espiritismo).

Fue propulsor de los Congresos Internacionales para el Estudio de la Reencarnación, dos de ellos celebrados en Buenos. Aires. y el último en Curitiba (Brasil). Una de sus Tesis al congreso Internacional de Glasgow, versó sobre la realidad de la Reencarnación.
Fue un gran orador y médium; como orador, la fuerza y el gozo que inflingía a sus palabras hacía vibrar de emoción a quienes lo escuchaban. Aún hoy, los que poseen alguna grabación de sus conferencias, al oírlas no pueden evitar que lágrimas de emoción y regocijo corran por sus mejillas.

Como médium de incorporación, se manifestaban seres a través de él que lo llevaban a la transfiguración de su rostro y cambio en el sonido de su voz.

Como médium parlante sus mensajes eran sublimes, donde se evidenciaba un aura de gran poder luminoso a su alrededor cuando los dictaba. En la actualidad, sus mensajes son tan cálidos, inteligentes y elevados que hacen vibrar el alma hasta del agnóstico.

Desencarnó víctima de un aneurisma de aorta (al igual que el Maestro Allan Kardec), el 10 de Marzo de 1979, en su domicilio de Villa Elisa, Provincia. de Buenos. Aires.

Una anécdota interesante sobre su desencarnación, entre otras, era que él había prometido a una Sociedad espírita de Brasil, con quienes había entablado amistad, que “el día que desencarnara, el primer mensaje lo haría en su sociedad”.
A los pocos días de su desencarnación, su familia recibió una misiva de dicha sociedad donde se le preguntaba sobre cómo estaba “Don Luis”, si había desencarnado sin haber tenido ellos noticias previamente. Lo que sucedía era que el 10 de Marzo (el día de su desencarnación y en el momento en que estaban velando su cuerpo), habían recibido en una reunión de la sociedad espírita brasilera, una comunicación de él, diciendo que se hallaba bien, que venía a cumplir con lo prometido “de dar su primer mensaje allí, luego de desencarnar”, y comentando que luego de ésta, se arrodilló al lado de su cuerpo y dio “gracias a Dios por el instrumento que le había dado y que de tanta utilidad le había sido”.

La familia muy sorprendida, se dio cuenta que mientras ellos lo “velaban”, él ya estaba agradeciendo y dando mensajes a sus amigos.

Creemos que esta anécdota sirve para demostrar la clase de Espíritu elevado que es Don Luis Di Cristóforo Postiglioni.
Excelente compañero, bondadoso, estudioso, tenaz, perseverante, su lema era “trabajar y seguir siempre hacia delante”. Podemos decir, sin lugar a dudas, que él fue un verdadero Hombre de Bien:

El (…) verdadero hombre de bien es el que cumple la ley de justicia, de amor y caridad, en su mayor pureza. Si le interroga a la conciencia por sus propios actos, a sí mismo se preguntará si violó esa ley, si no practicó el mal, si hizo todo el bien que podía, si despreció voluntariamente alguna ocasión de ser útil, si nadie tiene alguna queja de él, si hace al otro todo lo que deseara para él. Deposita la fe en Dios, en Su bondad, en Su justicia y en Su sabiduría. Sabe que sin Su permiso nada acontece y se Le somete a voluntad en todas las cosas. (…) Sabe que todas las vicisitudes de la vida, todos los dolores, todas las decepciones son pruebas o expiaciones y las acepta sin murmurar. Poseído por el sentimiento de caridad y de amor al prójimo, hace el bien por el bien, sin esperar paga alguna; retribuye al mal con el bien, toma la defensa del débil contra el fuerte, y sacrifica siempre sus intereses por la justicia. Encuentra satisfacción en los beneficios que esparce, en los servicios que presta, en hacer dichosos a otros, en las lágrimas que enjuga, en los consuelos que prodiga a los afligidos (…) El hombre de bien es bueno, humano y benevolente para con todos, sin distinción de razas, ni de creencias, porque en todos los hombres ve a sus hermanos (…). En todas las circunstancias toma por guía la caridad (…). No alimenta odio, ni rencor, ni deseo de venganza; a ejemplo de Jesús, perdona y olvida las ofensas y recuerda sólo los beneficios, porque sabe que perdonando él será conforme obre, perdonado. (2) Estudia sus propias imperfecciones y trabaja incesantemente en combatirlas. Todos los esfuerzos emplea para poder decir, al día siguiente, que alguna cosa trae en sí de mejor de lo que tenía en la víspera. (3)

Resta enunciar que escribió las siguientes obras:

Raíz y Destino de Allan Kardec.
-Evolución Cerebral.
-La Ciencia y el Alma.
-La Reencarnación, en Glasgow.
-Fundamentos Científicos-Filosóficos de la Reencarnación (en colaboración con el Ingeniero José S. Fernández)

Bibliografía: “Hacia las Estrellas”, D. P. Franco y Diversos Espíritus; “Vocabulario y Glosas Espíritas y Afines”, Natalio Ceccarini; “Don Luis Di Cristóforo Postiglioni”, César Bogo (sin editar); (2 y 3): “El evangelio según el Espiritismo”, Allan Kardec.

Centro Espírita Anoia

Made by  Centro Espírita Anoia
Regreso al contenido