Ana Prado - ESPIRITAS

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Ana Prado
(1883 – 1923) – la primera médium de efectos físicos de Brasil


Esta médium brasileña es casi desconocida para nosotros los argentinos y para gran parte de la actualidad espírita brasileña. En los últimos tiempos el mundo espiritual está trayéndola a la memoria de todos nosotros. Es un Espíritu increíble que se acerca a ayudarnos y que vale la pena conocer.
Médium brasileña pionera en la mediumnidad de efectos físicos, muy famosa en su tiempo, no sólo dentro de Brasil sino internacionalmente. Nació y vivió en Belén, Capital del Estado de Pará, en el nordeste brasileño. Estaba casada con Eurípides Prado quien la ayudó en sus trabajos con amor y respeto. Tuvo varios hijos.
Ana producía fenómenos de materializaciones, traslado de objetos (“apport”), fotografías, movimientos de objetos, escritura directa y otros más, todos increíbles.
A sus reuniones asistían los hombres más brillantes de la época, comienzos de 1900>, políticos, filósofos, médicos, psiquiatras, abogados, jueces, etc., quienes certificaron la autenticidad de los fenómenos producidos por su intermedio. Podemos nombrar varias materializaciones no sólo de flores, manos y pies, sino de cuerpos enteros. Tal vez el caso más famoso de materialización fue el de Raquel Figner, joven hija del famoso Federico Figner, hombre rico y poderoso, espírita activo y amigo personal de Chico Xavier, introductor de la lámpara eléctrica en Brasil y dueño de la casa Edison, en Rio de Janeiro, que en esa época era la capital del país. Este hecho fue ampliamente documentado en su momento por la prensa.

La joven se materializó en varias oportunidades, caminando, conversando y acariciando a sus amorosos padres. Muchos años después, desde el mundo espiritual, Federico Figner, a través de la mediumnidad de Chico Xavier, relató este encuentro en el libro “Volví”.

Ana produjo también, efectos de “apport”, o sea, el traslado de objetos de fuera del recinto totalmente cerrado, al medio del salón de reuniones. En varias oportunidades trajo flores de diferentes regiones del país, que simplemente aparecían sobre la mesa para sorpresa de todos.

Se guardaron en parafina diferentes objetos materializados como flores, manos, pies, y otros, que hoy forman parte de un museo.

Los fenómenos de escritura directa dejaban a todos fascinados. Muchos años después Chico Xavier también desarrollaría, entre todas sus capacidades de efectos físicos, la de la escritura directa. Recordemos que se trata de poner un papel dentro de una caja cerrada y obviamente controlada con esmero, donde luego aparecerá escrita una o varias frases, sin que haya lápiz ni médium escribiente. Es escrita directamente por el Espíritu comunicante, por su voluntad y la colaboración de la energía vital y especial del médium. Los importantes testigos de estas reuniones certificaron que no sabían cómo se producían estos efectos pero que eran absolutamente verdaderos. Varios de ellos escribieron artículos y libros sobre el tema.

Ana era colocada dentro de una jaula para un mejor control de los experimentos y los Espíritus se materializaban, gracias a su ectoplasma y su capacidad para estos efectos mediúmnicos físicos.

El respetado investigador espírita francés Gabriel Delanne registró los hechos producidos por Ana Prado, en su libro “Reencarnación”, así también como en la “Revista metafísica” de París, en los años 1922 y 1923.
Entre otras cosas, Ana fue la mejor colaboradora del escritor Raymundo Nogueira de Faria en su obra “El trabajo de los muertos”, (FEB – 1921).

Naturalmente, al mismo tiempo que Ana era visitada por los hombres más brillantes del momento y admirada era también perseguida y ofendida por otros. Entre estos enemigos estaba un sacerdote francés, el padre Florencio Dubois, quien escribía artículos en los periódicos de la ciudad, ridiculizando y ofendiendo a la médium. Era un enemigo acérrimo del Espiritismo. Intentó participar de esas reuniones pero nunca fue aceptado.
La mayor parte de estos increíbles fenómenos de efectos físicos ocurrieron entre los años 1918 y 1921. Obviamente contribuyeron de manera muy importante en la divulgación del Espiritismo en Brasil y en el mundo.
En los últimos años hay un creciente interés en traer a la memoria a esta maravillosa médium brasileña, aparentemente olvidada, precursora de los famosos fenómenos de efectos físicos que conmovieron al mundo. Eran épocas donde el mundo espiritual alentaba estas demostraciones sorprendentes de efectos físicos, sin que hubiera comprensión científica de cómo se las producía, con el claro objetivo de despertar las conciencias dormidas para la Espiritualidad Superior. Pasados unos años de mucho movimiento fenoménico, se decidió desde el Plano Mayor, que a partir de entonces, este despertar debería hacerse a través de los libros, las reuniones y la conciencia de la necesidad y la urgencia de modificarnos moralmente, practicando la tan mentada “reforma íntima”, promocionada por Allan Kardec, a través de los Espíritus Superiores.

- Acta de la sesión mediúmnica realizada en la residencia del Sr. Eurípedes y Ana Prado, el 14 de junio de 1920. (Anuario Espírita 1965) Resumido y traducido por Etel Schulte.

A las 8 ½ de la noche del día 14 de junio de 1920, en la calle de los Tomoios, número 43, de la ciudad de Belén de Pará, Brasil, donde reside el Sr. Eurípedes Prado, estando presentes: (nombra a las autoridades), entre ellas: Sr. Kouma Horigoutchy, ministro japonés ante el gobierno brasileño, Dr. Justo Chermont, senador federal y esposa, Dr. Virgilio Mendoça, senador estatal, Dr. Amazonas de Figuereido, catedrático de la Facultad de Derecho del Estado, Dr. Napoleón de Oliveira, jefe de policía, Sr. Santiago, miembro del tribunal del Estado, maestro Eltare Bosio, Capitán Pedro Borges, ayudante del Gobernador, Dr. Nogueira de Faría, 1er. Prefecto de la Capital (más adelante escribiría un libro relatando las sesiones de materializaciones que publicaría la FEB un año después), Sr. Antonio Martins Pinheiro, intendente de Belén y algunos otros más, además de miembros de la familia Prado.

Comienzan los trabajos. En el ángulo izquierdo del balcón-terraza fue instalado una especie de gabinete, forrado con una lona negra y armado a la vista de todos. Las cortinas del lado derecho del armado y del frente quedaron colgando. Dentro de este armado al que daremos el nombre de “gabinete mediúmnico”, fue colocada una jaula, previamente inspeccionada por los asistentes y pasado alrededor, un cordón fuerte de hilo de algodón, como control, que fue lacrado. Después de recibir a la médium (Ana) esa jaula fue cerrada con candado en presencia de los Sres... (los nombra a todos), algunos de los cuales presenciaban esto por primera vez. Frente al gabinete pusieron dos baldes, uno con agua fría y otro con parafina derretida, a temperatura bastante elevada.

Se disminuyó la luz y la terraza quedó iluminada por una lámpara eléctrica que alumbraba bastante bien. Atrás de la fila de los asistentes, en dirección al gabinete mediúmnico funcionaba un ventilador. Antes de comenzar los trabajos el Sr. Eurípedes Prado recibió un mensaje triptológico en que el Espíritu decía que estaba todo bien y le comunicaba al Sr. Virgilio Mendoça que en algún momento podría acercarse a la jaula, hecho que ocurrió poco después. Le pidió que invitase a alguien que estuviese allí por primera vez, a acercarse también. Eligieron al japonés Kouma. Ambos vieron entonces, al lado de la médium al Espíritu materializado, dentro de la jaula.
Unos 20 minutos después salió del gabinete el “Espíritu Juan”, vestido de negro, tanto los pantalones como el saco y con una capucha blanca. Estaba descalzo. Les apretó la mano al Sr. Mendoça y al ministro japonés. Iba y veía por el salón, luciéndose a todos con naturalidad. Después se dedicó a la parafina, mostrando la mano cubierta de cera, que fue tocada por los Sres. Martins, Chermont y Mendoça.

Después de hecho el molde, el Espíritu Juan se lo entregó al Sr. Kouma. Siguió moviéndose por el lugar e hizo otro molde más. Varios de los presentes le pidieron que trajera a Anita, un Espíritu femenino que ya se había presentado en diferentes oportunidades. Juan se fue al gabinete y poco después se vio aparecer a una joven de unos 14 o 16 años, vestida de blanco, blusa y pollera, y largos cabellos sueltos. La joven se arrodilló, oró, se levantó, caminó y se movió con toda libertad entre los presentes. Estuvo así alrededor de un cuarto de hora. Tomó el abanico de las manos de la Sra. Bastos y fue a abanicar al Sr. Kouma, que parecía merecer los honores de la noche. Cuando el abanico le fue restituido, estaba ligeramente húmedo en la empuñadura. La joven estaba tan bien materializada que causaba mucho asombro porque parecía de carne y huesos. Después de algunas vueltas más se retiró al gabinete y desapareció. Parecía terminada la sesión cuando reapareció Juan, esta vez, vestido con una túnica blanca. Se arrodilló y oró. Se acercó dos veces más a los asistentes y luego se fue al gabinete. Unos minutos más tarde se oía perfectamente que él despertaba a la médium. Antes de terminar los trabajos, todavía saludó a la asistencia con una especie de pañuelo.
Terminada la sesión, despertada la médium, se prendió la luz y fue examinada la jaula por los asistentes. El lacre y el candado, todo estaba intacto. Retirada la médium, el ministro japonés se colocó dentro de la jaula y examinó el candado, la resistencia de los barrotes y todo lo que pudo. Todo estaba en perfecto estado. Los presentes estaban más que admirados.
Aquí termina esta acta que relata una sesión de materialización realizada por nuestra Ana Prado en 1929. Un hecho importante en la historia del Espiritismo.
Fuente consultada: LUZ ETERNA – Revista de Actualidad Espírita, Nº 23 – Noviembre 2013, artículo: Biografía II – Buenos Aires, Argentina
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